domingo, 5 de abril de 2009

Que mejor suerte

Lunes 30 de marzo

A las 7 de la mañana ya estábamos de pie y en menos de 20 minutos salimos decididos a darnos un baño en la piscina. Hacía algo de frio pero el agua estaba cálida y el sol resplandecía con fuerza. Disfrutamos del agua por un rato para luego pasar al mar donde las olas nos recibieron con fuerza y el agua estaba un poco más fría.


Quería nadar de espaldas pero confundí arriba con abajo

La linda playa que casi nos revuelca

Ya ejercitados, nos dio hambre y fuimos por un par de desayunos, un continental para Daniela y un Alandaluz para mi, el segundo era igual que el primero pero incluye frutas con yogurt y granola y unos boloncitos de verde. Delicioso y hasta la mantequilla sabía como que la hicieron ahí mismo, la granola tostada fue un buen toque.

Eran las 11 de la mañana y era momento de despedirnos de nuestra hostería, no sin antes comprarnos un par de camisetas para recordar y mostrarles una foto del lugar que dejábamos atrás.

Esto no es ecológico, muchos bambúes dieron su vida por esto.

Salimos a continuar nuestro roadtrip decidiendo rapidamente que viajaríamos hasta Manta, lugar donde seguro encontraríamos hostales con mayor tecnología. En este viaje hicimos también un par de paradas para fotos, pero lo mejor fue en Puerto Lopez donde pudimos sacar unas cuantas fotos dignas de wallpaper, ninguna de las que pondremos aquí.

Como para que no digas que te miento

Paramos también en Salango a visitar el museo pero estaba cerrado por reparaciones. Luego de eso seguimos largo bordeando al mar sin detenernos hasta llegar a Manta, excepto por una imagen que nos llamó la atención y nos dio esperanzas de un futuro mejor.

Para llevar por favor, con extra todo

Al llegar a Manta tomamos una decisión un poco exagerada pero de la cual no me arrepiento. Estábamos de luna de miel y había que vivir, así que llamamos a nuestra agente de viajes exclusiva y le dijimos que averigüe precios de buenos hoteles y no de hostales u hosterías. Después de varios minutos de discusión nos decidimos por el Howard Johnson. Welcome Home.
El plan de Daniela para encontrarlo, sabiendo que este queda al pie del mar, era avanzar por Manta hasta llegar al mar y bordear la costa hasta ver un edificio alto, mi plan era averiguar la dirección y preguntar por las calles. Por supuesto mi esposa no creyó importante preguntar la dirección, con esto del mar y todo, ¿dirección para qué?

No sé cómo llegamos al hotel y ahora si me sentía en casa, tele de pantalla plana, gran cama con 15 almohadas, tina, agua caliente, balcón y vista al mar y a la piscina, además del mini-bar y las frutas complementarias que nos dieron por ser recién casados. Esto es vida. Decidimos empezar con algo bueno, así que atacamos el menú del servicio al cuarto, Daniela pidió una hamburguesa Howard Johnson que resultó ser un monstruo de tocino entre dos panes y yo pedí un sanduche de lomo con queso, muy parecido al philly cheesestake. Esperamos un rato a que la comida baje para luego bajar nosotros a la piscina. No quiero inundar el post de fotos así que esta se las mostraré en el siguiente. La piscina fue muy agradable aunque hacía un poco de viento y nos tuvimos que secar rápido, con las toallas calientitas que el hotel te proporcionaba.

Ya era de tarde y queríamos salir a explorar la ciudad, preguntamos respecto a centros comerciales porque teníamos en mente ir a la jugueteria por algo para Daniel. Nos indicaron como llegar al más grande de la ciudad, según el hotel, el paseo shopping de Manta.

Me sentí como en casa y no me gustó

¿Se les hace conocido, amigos guayaquileños? A Daniela no le importó pero yo no me sentía a gusto en el clon de riocentro de Guayaquil. Era como la pereza del arquitecto hecha obra, el lugar usaba los mismos diseños, colores y hasta materiales de construcción. Ya era bastante que se repitieran muchos de los locales, pero además algunos estaban colocados en el mismo lugar que en Guayaquil. Me sentí estafado porque quería visitar un centro comercial nuevo pero terminé en el mismo que ya conozco. Igual fuimos a la juguetería, vale mencionar que desde diciembre estamos buscando un juguete bien bacán que queríamos para Daniel y en todas las jugueterías de Guayaquil se había terminado. Se me ocurrió que de pronto encontraríamos uno aquí y una vez más el pensamiento positivo nos hizo llegar a encontrarnos con la última baticueva en el lugar. Que buena suerte.

Cabe recalcar que Daniel ya posee todos los muñecos y accesorios de ese set, ya que nuestro hijo tiene una obsesión con los súper héroes, no podíamos dejar pasar semejante oportunidad para conseguir la baticueva, completar el set y hacer feliz a un niño por mucho tiempo. Mi economía y mi mentalidad derrochadora quedaron reducidas a lo mínimo pero no me privé de comprar unas galletas de chocolate gigantes que vimos en el camino. Luego me arrepentiría.

De vuelta al hotel, prendimos la tele y el E! true Hollywood story de John Stamos estaba empezando, no iba a verlo pero mencionaron a los Beach Boys y me quedé en ese canal. Daniela observó conmigo la vida de este tipo que no es más que alguien con cara bonita y mucha suerte. ¡Además de que las peladas se le iban de bola a diestra y siniestra, pudo ser baterista de los Beach Boys y hasta se divorció! ¿Qué mejor suerte que poder divorciarte joven?

Es una broma Daniela, una inocente broma.

Era hora de la cena y de nuestros cocteles gratis que nos ofrecieron al registrarnos. Resulta que el bar también es sushi bar así que aprovechamos y nos atacamos con unos cuantos rolls. Pedí algo de sake y me tomé el de Daniela por lo que medio mareado disfrute de una deliciosa comida que solo nos incitó a pedir más. Una gran cuenta después, me volví a desmoralizar y para recuperarme decidí salir a caminar por el área, mientras Daniela volvía a la habitación. Afuera me encontré con la tienda de Dvd's más extraña, y más bacán, que he visto. A los lados, los dvds piratas se agarraban de sus estanterías exhibiéndose como es costumbre, pero en el centro un gran escritorio de madera con mini bandera del Ecuador y todo, dividía y ocupaba gran parte del local. Dos sillas medianas al frente y una gran silla de cuero atrás completaban el cuadro. Prestando más atención noté que las películas en venta no eran cualquiera sino ciertos clásicos del cine y otras películas independientes. Una tienda de dvds pirata especializada, pensé y me alegré con la idea de ver algo así en Guayaquil en lugar de tener que cazar todo en los diferentes pasillos. La duda me quedó de si el tipo del escritorio, que parecía abogado experimentado, daba consejos respecto a la película para ver o si simplemente tenía un escritorio de más y no sabía donde ponerlo. Porque era grande y pesado, al parecer.

Me fui al bussiness center del hotel que no es más que un par de computadoras con internet llena de los attachments que los huéspedes a lo largo de los años han bajado y olvidado en el escritorio de la máquina. En ese mar de íconos encontré el firefox y me puse a trabajar en este post. Cuando ya iba a publicar, se fue la luz. Volvió y prendí la máquina de nuevo, se demoró por lo llena de archivos que estaba así que esperé y cuando reingresé a blogger, una vez más se fue la luz. Hmm.

Volvió y estaba indeciso acerca de seguir o irme al cuarto, cuando me decidí por lo primero, en el momento en que mi dedo tocó el botón para prender la PC, una vez más se fue la luz. Me levanté diciendo a un gringo que parecía no entenderme "¡Esto es una broma! Y mientras me alejaba la luz volvía pero yo por si las moscas, tomaba las escaleras. El post terminé publicándolo cuando estuve de vuelta en Guayaquil, para no perderlo.

Cuando llegué Daniela se estaba quedando dormida viendo tele así que la dejé en paz y me puse a trabajar en detalles para la aventura de rol. En mi distracción abrí la funda con las galletas de chocolate y me comí una lentamente. Me causó indigestión y no pude dormir hasta muy tarde en la noche, fue muy incómodo todo y además estaba de mal humor, pero había que dormir, no quedaba de otra.

6 comentarios:

Conciencia dijo...

Felicitaciones por la luna de miel, lo importante es mochilear, conocer, pajarear, hacer lo que te de la gana y dormir no hasta tarde porque el tiempo se pasa sin disfrutar.

Como me reído con la foto de espaldas, jajaja

Hablar de sushi, desestrés, cockteles, playa, bandereo a distintos lugares entre otras es comer frente al hambriento. No marginen y avisen para un trip grupal, carpeo en una próxima ocasión.

Ataraxia dijo...

Bueno yo hubiera ido creo con un espiritu mas hedonista al primer lugar y le hubiera sacado el jugo.
El letrero ese de KFC... como que ha sido victima del odio de los polleros aborigenes, fijense en los huecos que tiene como de piedrazos!
La verdad haber hecho tanto viaje para luego estar metido en un hotel y un mall "prefabricado" si me hubiera puesto el pelo de puntas.
Ah, y felicidades porque por lo menos le agarraron a la gula.
Ah, y mete mas fotos, con confianza que una imagen vale 100 palabras (antes era 1000, pero tu sabes... la devaluacion...)

Ataraxia dijo...

Si te vuelves a fijar en la foto del mall, mira que hay a la derecha una chica que por su expresion tiene el mismo desconsuelo que tu, de estar en un mundo que los seres humanos han hecho repetitivo.

Andrés dijo...

También noté el odio hacia el pollo pero no lo quise comentar para que no digan que soy pollista, que es como racista pero hacia los pollos.

Lo del hotel, es cuestión de gustos amigo, debes recordar que yo ya vivo rodeado por la naturaleza, con parques y aire fresco, eso para mi no es novedad. Ahora el lujo y la comodidad si es un cambio...

Conciencia dijo...

Haaabla gavilán pollero.
No esta actualizado diariamente!!!
>:@ blablabla

Andrés dijo...

El video se está procesando, en dos minutos mas te sorprendo.