domingo, 26 de abril de 2009

Escojo la puerta 2

Martes 21 de abril

Una mañana tranquila en la que mi querida esposa, luego de dejar a nuestro hijo en el maternal, consideró que era indicado retomar su sueño reparador. Considerando la mala noche anterior y el hecho de que a mi la falta de sueño no me afecta mucho, le permití dormir por un buen rato antes de tratar de despertarla de varias maneras muy sutiles sin mucho éxito.

Primero fueron caricias pero luego movía mis manos con fuerza sobre sus piernas y no recibía respuesta. Era una situación graciosa para mí porque cada vez me esforzaba más pero ella estaba en la completa inconsciencia. Decidí acostarme junto a ella, hacer con mis manos que su cara haga una mueca y luego tomarle una foto, pero en cuanto le toqué la nariz se levantó como si supiera lo que estaba pensando. Otra vez será.

Luego pura rutina mañanera, paseos por la ciudad, papeles de aquí para allá, situaciones que me hacen sentir como el mensajero de la oficina pero comprendo que son asuntos que yo debo manejar personalmente y no tengo opción. En el trabajo el drama del día era el bloqueo del Messenger por parte del proveedor de internet. Junto a él tratábamos de encontrar una forma de bloquear este servicio a quien no lo necesitara ya que más de una vez se los ha sorprendido en el acto del chateo y aunque la velocidad minimizadora es rápida mis ojos los son más. Miopes y todo.

La única solución era un bloqueo general lo cual a mi no me molestaba porque hace rato dejé de tener 15 años y necesitar constantemente el Messenger (ICQ en esos tiempos). Son pocas las veces al día que lo uso y realmente es para comunicarme con mis amigos más cercanos a los que si es necesario les puedo enviar un mail o llamarlos al cel sin problemas. Al final no se bloqueo nada porque esa manera de hacerlo solo permitiría no usar el programa pero todos sabemos, incluido el personal de la empresa, que hay otras formas de conectarse, principalmente a través de varias páginas web y otros programas diseñados para pasar estas seguridades. Decidimos esperar a encontrar una solución mucho más efectiva.

Además de papeleo aburrido, tuve la oportunidad de hacer una copia de la llave de mi automotor ya que después del accidente pre-boda me había quedado con una sola copia de la llave. Esta copia quedó mucho mejor que otras y funcionó sin problema alguno. Además me entretuve a la hora del almuerzo con el problema de Monty Hall que es un asunto de probabilidades y de cómo estas aumentan o disminuyen según las acciones que uno haga. En este caso imaginen el clásico concurso de escoger entre 3 puertas, una tiene el carro y las otras dos un espejo para que te veas la cara de perdedor. Ahora tú escoges una y el conductor del programa decide abrir otra revelando una de los espejos para perdedores, lo que significa que tú podrías tener el carro o el espejo. Aquí viene el problema, resulta que esta probado estadísticamente que cuando el presentador te pregunte “¿quieres cambiar de puerta?” te conviene escoger la otra puerta. Al principio puede sonar ilógico, ya que ¿como puede haber diferencia entre las dos puertas que quedan? Debería dar lo mismo si me quedo con la que tengo o escojo la que sobra, es 50/50 ¿verdad? Pues no, estadísticamente esto no es cierto y si quieres entender porque, tendrás que leer el link porque si te explico nos vamos de largo.

Al volver a casa esa tarde, con una lluvia bastante tempestuosa, tuve por pocos minutos la alegría de estar solo en casa hasta que Daniela llegó con el pequeño monstruo que se alimenta de la tranquilidad y calma de sus padres. Me tocó darle un baño al niño y pude disfrutar de la proyección de su imaginación al darle vida a todos sus muñecos en la bañera y ver como el guión de su pelea tenía bastante sentido ya que superman volaba, spiderman saltaba y hulk les pegaba a todos hasta ahogarlos, cada uno con su grito de derrota. Impresionante para un niño de 2 años y medio.

Nada especial que reportar de esta noche más que el sueño me alcanzó y muy temprano a eso de las 10:30 ya me encontraba roncando en mi cama, sin saber lo que me esperaba al día siguiente.

1 comentario:

Ataraxia dijo...

QUE ESPERAS PARA ENSENARLE DE UNA VEZ A LEER Y A ESCRIBIR??????????????????????????????????????????????
TIENES UN NINO GENIO, NO LO DESPERDICIES.
O POR LO MENOS SIENTATE TU A APUNTAR Y DARLE FORMA A LAS HISTORIAS QUE EL INVENTE