miércoles, 18 de febrero de 2009

El día libre

El martes fue un día libre, tan libre que ni siquiera me tomé el trabajo de escribir. Es política mía implementar estas pausas en la rutina, improvisadas según su necesidad. He descubierto a base de la experiencia, que si uno no se cuida nadie más lo hará por lo que yo veo por mi salud física y mental como lo haría el dueño de aquel carro carisimo que acaba de comprar, nadie más lo toca, solo lo usa cuando es realmente necesario y le pone aceite de calidad.

Creo que esa analogía no quedó muy bien. No es como que NADIE me toca y tampoco me pongo aceite de calidad, ah y no tengo motor.

Pero bueno, otra de mis políticas (esta es nueva) es no mirar atrás. Por supuesto no cuando conduzco, eso sería irresponsable, es solo cuando escribo. No más correcciones innecesarias, no más oraciones imperfectas que no permiten que un post se publique y lo condenan a hundirse en la arena movediza que puede ser mi cuenta de blogger. No más.

También he descubierto que estas pausas son muy saludables para mi; después de ellas vuelvo más productivo al trabajo, no necesariamente a trabajar, pero soy productivo mientras estoy en el trabajo, como en este momento por ejemplo. Mi mente se despeja de tonterías y los problemas no parecen tan grandes, aunque lo sigan siendo, como los 3 comerciales que tengo que entregar para el viernes y que no he hecho.

Pero también dejemos eso atrás, bien atrás, bieeeeeeeeeeeen atrás.

El 40% del día se gastó en decidir que hacer el día libre. Verán, soy novelero recuperado, es decir, solía gastar mi dinero en tonterías innecesarias de pura "emoción del momento". Es por esto que tengo muchos proyectos de entretenimiento a la mitad, como una gran cantidad de vídeo juegos que esperan con todo su corazón que me digne a buscar en Internet donde está la llave para pasar al otro nivel y tal vez, algún día, los termine. Hay rompecabezas y libros, cientos de libros sin empezar, hay textos inconclusos que quiero terminar, una par de aviones a escala con una sola pieza pegada, un vídeo que quiero editar, una camiseta que quiero estampar y por supuesto la masacre de los dvd's que nunca logré llevar a cabo por opciones más divertidas que se presentaron en el momento.

Al final no hago nada y me quedo viendo tele, pero esta vez fui más decidido y convencí a Daniela de acompañarme en mi aventura. Fuimos a ver Bolt en3D.

Wow.

No porque la película sea espectacular o algo así, sino porque por alguna razón mi mente se encontraba en un estado de absorción mayor al de una esponja nueva recién salida del horno. Me dejé llevar completamente por la película, con emociones exacerbadas en los momentos correctos y total inmersión en el universo 3D, brincando inclusive en ciertas escenas explosivas. Me sentí socialmente adecuado, aunque con unos 20 años de atraso. 

Ya se que debes estar pensando pequeño snob cinéfilo, ¿por qué me fui a ver bolt?  pero hagamos una pequeña comparación. ¿Tú qué fuiste a ver? ¿Solo un sueño? Ah claro, tenías que verla, después como vas a conversar con los snobs de tus amigos respecto a la típica vida en un suburbio de Connecticut en 1955 y como esto aplasta los sueños de una joven pareja, desgastada por la rutina y destruida por discusiones e infidelidades, poniendo al descubierto la naturaleza humana y su inherente egoísmo destruyendo las esperanzas de cualquiera de vivir una exitosa vida en pareja. Jeje. ¿saliste llorando? ¿deprimido? ¿será ese tu futuro? ¿acaso es inevitable que ambos se separen? O acaso toda esa sangre te llevó a un lugar oscuro en tu mente...

Yo salí feliz, pensando en lo genial que sería tener un súper ladrido, si es que pudiera ladrar. Algún día diré más respecto a este tema de las películas, por hoy lo dejamos en que odio a los snobs, ya tuve mi dosis de snobs del cine por el resto de mi vida.

¡Actúan como si hubieran visto media hora de película extra que uno no vio!

Ya, ahora si, nada más.

1 comentario:

Anónimo dijo...

pues que bueno que hayas ido a ver BOLT, no la he visto aun, pero en el trailer parece super buena, y estoy de acuerdo con tu raye a los disque cinefilos que se la dan tan de sabios por ver solo DRAMAS. Para dramas leo el periodico.

Azael