lunes, 14 de julio de 2008

Reseña: Harry Potter y el Misterio del Principe con SPOILERS

Atención, esto está lleno de SPOILERS, si de alguna forma llegaste aquí sin saber como y no quieres arruinarte la película, mejor lee la reseña es su versión apta para todo público, sigue leyendo bajo tu propio riesgo.

Empecemos por lo positivo, al empezar la película lo primero que vemos es una de las últimas escenas de la orden del fénix, una buena manera de conectar ambas películas y de paso diciendo de una manera sutil muchas cosas, entre ellas el dolor de Harry por la pérdida de Sirius y la cercanía que nacerá entre Dumbledore y Harry.

El quidditch es impecable y muy realista, la escena de las pruebas es muy divertida. Lavender es la chica cursi que esperamos que sea y tiene detalles que harían a cualquier hombre que no esté enamorado, arrepentirse completamente de ese primer beso. Draco te convence de principio a fin, siendo en mi opinión uno de los mejores actores de la película, al punto que me refiero a él con el nombre del personaje y no del actor. Sin embargo todos los chicos se lucieron en sus papeles, en comparación a sus actuaciones en las películas previas. El romance fue el tema secundario de la película, habiendo claras pistas de los sentimientos de Ron y Hermione por toda la película, Ginny y Harry tampoco se quedan atrás y le eliminaron unos cuantos novios a Ginny, lo cual no hace mucho daño. Mi escena favorita fue la de cueva, donde cada trago que Harry imponía sobre Dumbledore, dolía y uno se llenaba de compasión por aquel pobre viejo que solo clamaba por morir.

Hay muchas cosas que han eliminado de la faz de la tierra y que puede molestar a más de uno, pero en lo personal no lo sentí, al punto que tuve que sentarme a recordar y comparar para darme cuenta de que cosas hacían falta. Lo primero es la casa Gaunt y todo lo relacionado a los recuerdos de la obtención del anillo, este solo aparece en la mano de Riddle en otro de los recuerdos, pero esa es la única aparición del anillo aparte de ya en manos de Dumbledore. Dobbie y Kreacher tampoco aparecen, pero no son muy necesarios tampoco ya que la idea de que Draco trama algo es muy clara desde el principio y a diferencia del libro aquí no tratan de convencerte de lo contrario. Los Dursleys también son completamente eliminados para ser reemplazados por una escena interesante en el subterráneo que involucra muggles.

La escena que creo arrancará más protestas al no existir es la de la pelea contra los mortífagos en el escape que hacen de Hogwarts, estos salen del lugar como si nada hubiera pasado y únicamente Harry los persigue. Personalmente no sentí la falta, pero mi esposa clamaba por sangre y esa escena de acción, dice ella, dejará a muchos con esa sensación de que algo faltó a la película. Es muy importante recordar que esta es una película de drama, y si metían esas escenas de acción en la mitad, cortarían esa sensación que la terrible escena de la torre creó minutos antes. Otra escena importante que creo no les hubiera hecho daño poner, fue la del funeral, pero supongo que así se ahorraban contratar a un poco de actores para solo una corta escena.

Aunque después de leer estas “faltas” puedan sentirse decepcionados, les aseguro que es una excelente película, tal vez la mejor de la saga hasta ahora. Solo me tomé la libertad de mencionar las cosas que luego, con tiempo de pensar, noté que hacían falta, pero en el momento son las emociones las que te dominan y será solo ese deseo de venganza, esa sensación de haber perdido a alguien valioso, lo que ocupará tu mente y tal vez tu corazón.

1 comentario:

Daniela dijo...

No creo que se rompiera la secuencia de drama si incluían la escena de la pelea en Hogwarts, en el libro es así el drama de la muerte, la ira de Harry, las ganas de venganza adornadas en el trasfondo por los encuentros entre profesores, aurores y estudiantes contra los mortífagos y el hombre lobo, luego desaparecen y cae nuevamente el peso de los hechos con el funeral y es ahi cuando más duele la pérdida. Puedo vivir sin ver los demás recuerdos de Tom Riddle o los Gaunt y sin Dobby ni Kreacher pero esta escena la esperaba con tanto afán que su ausencia me ha dejado resentida con David Yates, al menos por unos cuantos días.