domingo, 27 de marzo de 2016

La Resurrección de Andrés Vera





La religión y yo nunca conectamos. Para mi es como ese amigo de tu amigo que siempre anda con él y salen los tres pero realmente no conversan entre ustedes, solo se saludan y ya.

Sin embargo este fin de semana experimenté una serie de eventos a los que la semana santa le sirve como una gran analogía.

El jueves en la noche junto a Daniela y algo de whisky, decidimos ver un poco de comedia y pasarla bien. Mientras más bebía, más reexaminaba mi vida y mis límites. Se me hicieron las 6 am y llegué a la conclusión de que algo no me deja dormir y que debo dormir más.

El viernes, en un acto desafiante, organicé una parrillada. Algunos amigos fueron parte y esta vez fue el ron quien dominó la noche. Bebí demasiado. Hablamos de la muerte y expuse mi punto de vista, no le temo a la muerte. Lo que me llevó a hablar de mi depresión y luego a un tema recurrente, los ciudadanos de mi país y las pocas esperanzas que le tengo. Terminé llorando porque descubrí que muy en el fondo, detrás de todo mi desdén e irrespeto al ciudadano común, en realidad quiero aportar, quiero cambiar al país, quiero hacer de este un lugar mejor, es por eso que no me he ido. No tenía idea, fue muy revelador.

No volveré a beber así.

El sábado en la noche la compartí con mis padres y la mayor parte de la velada se centró en anécdotas de mi infancia, travesuras, forma de ser, cuanto he cambiado. Casi al final mis padres se atrevieron a expresar un resentimiento hacia mi: he tomado distancia de ellos, no los busco. Mi respuesta fue sincera, ellos son mis más grandes críticos y son implacables, nada de refuerzos positivos y muchos “hasta cuando”. Esas cosas alejan, les dije, nadie quiere acercarse a quien le recuerda sus fallas, porque vale mencionar, que ellos tienen razón en sus críticas, porque me conocen.

Es su trabajo criticarme, dijeron, es por mi bien, dijeron, y a pesar de que me moleste debo sobreponerme a ello y acercarme porque es lo mínimo que les debo. Tienen razón, decidí.

Lamentablemente el tema de mis defectos nos llevó a volver a hablar de ellos y hubo consenso, me falta perseverancia, enfoque, esfuerzo. Si tan solo fuera más esforzado. Si tan solo. Volví a llorar.

El domingo desperté temprano, desayuné ligero. Me sentí vivo. Entendí mi propósito y asimilé que había soltado un par de pesos que me tenían atrapado en la creencia de que no había esperanzas para el país y mucho menos para mi. Daniela me preguntó cómo me sentí ayer mientras todos hablaban de mis problemas. “Fue como un vía crucis” le dije olvidando por completo la fecha.

Vía crucis verbal de parte de los progenitores, lágrimas y muerte (o falta de miedo a ella), resurrección mental y filosófica que me dan una nueva visión de las cosas. La semana santa es una gran analogía para lo que me acaba de suceder, pensé mientras salía de la piscina, como alguien recién bautizado.



4 comentarios:

j_major dijo...

http://www.andes.info.ec/es/noticias/ecuador-pais-mejor-calidad-vias-america-latina-segun-world-economic-forum.html

Virgiman dijo...

Estaba buscando alguna manera graciosa de comentar tu resurrección. Escribí y borre algunas pavadas. En todo caso es muy interesante leer de tu experiencia y poner en perspectiva el maravilloso feriado que yo pasé. Tu compañía hubiese sido muy grata, lágrimas incluidas.

SeñoritaCrisMa dijo...

Me alegro por ti, entenderse es de lo mejor que nos puede pasar :)

Juan Pablo dijo...

"....Y amaneció aquel sábado lleno de tristeza, dolor, con mil preguntas preguntas en el aire y ninguna con respuesta, sólo había un profundo silencio y una sensación de vacío y abandono, Jesús había muerto el viernes y no se podía hacer nada....
¿Alguna vez te has sentido así?

De esas veces que tu corazón no encuentra respuesta, de esas veces que vas rogando y llorando a Dios una respuesta de qué hacer con un hijo en particular, de cómo resolver ese problema en tu familia o has sentido el tremendo vacío lleno de desesperanza ante un diagnóstico donde todo esta perdido y por más que lloras es como si Dios no escuchara?? Asi creo que debió ser ese sábado. ...
Pero para fortuna de todos, ese dia de aplastante silencio y en apariencia un sábado sin vida. ...
DIOS ESTABA PREPARANDO LA RESPUESTA PERFECTA LLENA DE AMOR, CONSUELO, DIRECCIÓN, EMOCIÓN Y ESPERANZA. !!!!!
Así que NO IMPORTA lo que veas, lo que escuches, incluso lo que sientas, para todos esos sábados en tu vida alejados de toda esperanza SIEMPRE SEGUIRÁ UN DOMINGO DE RESURRECCIÓN, UN DOMINGO DE GLORIA, UN DOMINGO DE TRIUNFO Y RESPUESTAS!

Vive tranquilo y seguro que NADA ES LO QUE PARECE porque no hay una sola lágrima tuya que no ha sido recogida ni ninguna herida que no vaya a ser curada por DIOS porque CADA SÁBADO TIENE SU DOMINGO.

Felices Pascuas de Resurrección!

(Tomado del muro de Alexandra López)