viernes, 15 de mayo de 2009

Los Villanos

Sábado 9 de mayo

Se me complicó levantarme, observando el reloj más de una vez a lo largo de la mañana y volviendo a cerrar los ojos, imposibilitado de despertar completamente. Al final tuve la fuerza y en mi mente rondaban varias tareas pendiente que esperaban al sábado para ser atendidas pero la pereza pudo más y fueron desplazadas al final de mi mente. Teníamos el cumpleaños de Edgar esa noche, cuyo tema era de venir de tu villano favorito. Una larga semana de análisis nos llevó a escoger a Daniela y a mí los respectivos trajes de Gogo Yubari y el loco 82.

Hicimos un plan de acción y salimos a realizarlo en grupo familiar empezando por comprar los zapatos que Daniela necesitaría para su disfraz. Como ya sabía lo que quería nos llevó poco tiempo y de paso y casi sin saberlo le compré unas zapatillas a Daniel. Luego fuimos a la peluquería para recortar mi pelo que ya estaba demasiado largo. Me gusta ir a un lugar específico porque no corro el riesgo de un mal corte ni tengo que explicar el corte que deseo el problema es que es un gabinete de belleza femenino por lo que siempre está lleno de señoras pintándose el pelo y chismeando a velocidad máxima y sin reparos de mi presencia. Tuvimos que esperar bastante pero al final me atendieron y salí complacido con mi corte.

Siguiente parada la casa de mis suegros, cansados fuimos para allá a disfrutar de buena comida. Conversamos un rato y aproveché el tiempo para escribir un poco en la PC. Luego pasamos por guimsa en el sur a ver si encontrábamos los extras necesarios para nuestros disfraces, solo dimos con un antifaz que me sirvió muy bien. Eran ya casi las 4 cuando volvimos a casa a cumplir con el compromiso de una matinée en una de las casas del barrio. Me di un baño por segunda vez en el día, sin querer porque mi objetivo era mojar a Daniel pero ya en la ducha aproveché para lavar mi cabello de residuos del corte de pelo. Lo vestí y él y su mamá salieron hacia la matinée. A continuación yo permanecí en la ropa más cómoda posible y luego de ver por al menos media hora un especial de pixar en el canal Disney en donde repetían todos los cortos de dicha empresa, me quedé dormido, no muy profundo pero logré descansar. Al despertar y constatar que no había casi nada de comida, bajé mis estándares y me conformé con medio paquete de galletas Ritz y lo que Daniela dejó de una barra de chocolate manicho. Sanduche de manicho es en mi opinión una buena opción para fiestas y celebraciones elegantes que necesiten de un punto extra de clase y distinción. También herví agua y use el vapor y el agua caliente para aflojar todos los mini accesorios que traía el antifaz, como una cinta dorada tres diamantes de plástico y mucha pero mucha escarcha.

Cuando volvieron comenzó la preparación para arreglarnos. Daniela empezó a alisarse el cabello y maquillarse y como lo primero llevaría al menos una hora, aproveché para salir donde mis padres y pedir prestada una leva ya que la que tenía estaba un poco grande. Me fui con Daniel y antes paramos en riocentro a buscar la espada samurái que ya tenía vista y no había tenido oportunidad de comprar. Esto fue un error porque el lugar estaba lleno para aquellos rezagados con los regalos del día de la madre. No era mi caso pero tampoco pude dar con un parqueo y perdí valioso tiempo atorado en el mini tráfico, pequeño pero igual de efectivo. Salí frustrado y sin espada, y cuando llegué donde mis padres fue inevitable conversar con ellos un rato. Daniel estaba poco amigable y mis padres me acusaban de no educarlo bien para ser más sociable, pero él es tímido y sobre eso yo aún no puedo hacer mucho. Salí de donde mis padres dispuesto a probar de nuevo con riocentro, con la idea de que habrían tal vez menos carros, pero fue peor. Todo más lleno y para colmo volví porque la vez anterior noté que el área entre la entrada y la salida era poco usada y tenia espacios libre así que pensé que esta vez escogería ese camino pero al llegar ahí ya estaba todo lleno y tuve que dar otra vuelta. Se hacía tarde y volé a casa. Al llegar tomé otro baño y comenzó la disfrazada. Cuando estuvimos listos salimos hacia riocentro una vez más y esta vez Daniela se quedó en el carro mientras yo me bajé, pero esta vez el lugar ya estaba más vacio. Luego salimos hacia la casa de mis suegros y en el camino recogimos a un par de amigos. Sus disfraces eran en conjunto al igual que nosotros en este caso el era Gargamel y ella Azrael. Comentamos respecto a la ropa y para ese momento Daniel se quedó dormido en brazos de su madre. Al llegar a donde los suegros solo lo dejamos y por ahí mismo salimos hacia la fiesta. Ya había estudiado el mapa previamente por lo que no tuve problema para llegar, tan solo una calle sin salida que no estaba señalizada correctamente y nos obligó a dar retro por algunos metros.

Entramos y descubrimos que fuimos los primeros en llegar lo que solo significan buenas noticias porque disfrutamos del entusiasmo de los anfitriones en ofrecernos bocaditos y bebidas. Empezamos con las fotos y pronto llegaron más personas. Grupos se empezaron a formar y aunque algunos en el patio y otros en la casa todo conversábamos y pasamos un muy buen rato. En algún momento llegó la premiación a los mejores disfraces. El 4to lugar se lo llevó el disfraz de Elle Driver aquel personaje femenino de Kill Bill que llevaba un parche en el ojo y vestía de enfermera. El 3ero se lo llevó Daniela con su Gogo Yubari también identificada como Yoko Ono por los anfitriones. El 2do se lo llevó el presidente Correa, con banda presidencial hecha de papel cometa y el 1er lugar fue para Gargamel que prefería llevarse los chocolates que llevaron los demás ganadores en lugar del trofeo de Sr. Burns que recibió. Había por ahí también otros disfraces como el de Victoria la villana de twilight, el asesino de scream y también el de choro de buseta, look que se logró muy bien con zapatillas, gorra y una pistola en la mano.

El anfitrion nos puso en este fondo para darle caché al album del facebook

Luego llegó la parte del Karaoke, para este momento ya el alcohol rodaba por varias venas y la algarabía y los gritos se apoderaron de la sala, todos los invitados estaban ahí pero solo 5 o 6 dominaron el micrófono y se apoderaron de todo. Los demás no parecían entusiasmados por cantar pero nunca lo sabremos realmente. En algún momento noté al choro con la pistola en la boca mientras escuchaba cantar, imagen que me causó mucha gracia. Poco a poco se fue la gente hasta que quedamos 8 personas que teníamos mucha confianza. Me apoderé de una botella de vodka y me dediqué a beber para ganar valor para lo que venía. De ese momento en adelante se cantó muchísimo, todos a la vez gritábamos y era poco importante quien tuviera el micrófono en la mano. Se cantaron cosas que nunca pensé que cantaría pero el entusiasmo y el alcohol no me permitieron quedarme callado. Se tomaron muchísimas fotos y espero que no se publiquen todas.

El asunto duró hasta las 5 y yo no estaba en estado para manejar, Daniela hizo el favor de dejar a nuestros amigos en el camino y luego nos llevó a casa sanos y salvos, donde muy mareado me reía recordando las tonterías que canté y las cámaras que en el momento lucían desenfocadas pero que ahora recordaba, estaban en modo grabación de video.

1 comentario:

Conciencia dijo...

La descripción de este día será la más emotiva... y no es cierto, Correa no ganó nada, en su lugar estuvo el disfraz de la enfermera villana de Kill Bill.

La verdad es q para mi disfráz faltó un poco más de cultura contemporánea... y pensar que me consideraba una ignorante del 7mo arte.