viernes, 24 de abril de 2009

Vicios abandonados

Domingo 19 de abril

Recién a las 11 abrí los ojos. Después de la reunión de la noche anterior era comprensible. Como es al fin domingo puedo usar la mañana para mi entretenimiento por lo que decidí actualizar el world of warcraft en mi máquina, no sé ni porque, es como haber dejado las drogas y de pronto salir a comprar una pipa.

Por supuesto no pagaría por un vicio como ese, así que recurrí a los servicios de un servidor privado, siendo privado palabra clave para pirata. No les diré la dirección de este servidor pero si en verdad se mueren por saber pues háganmelo saber por los comentarios y ahí vemos como arreglamos, como buen ecuatorianos.

Se demoró horas en actualizarse y para cuando estuvo listo ya eran casi las 2 y era momento de ir donde mis padres. Allá la gente dispersa no nos recibe y después de deambular por la casa un rato, encontramos a la mayoría en el patio, preparando una parrillada de mariscos. No soy fan de estos pero debo admitir que el pescado estaba espectacular además del pollo que hicieron justamente para la gente como yo. Compartimos la comida con amigos de mis padres y luego me puse a jugar con Daniel y mi sobrino. Empujando un carrito con ambos adentro descubrí que no estaba cansado ni afectado por la trasnochada y la ingesta de alcohol, más claro no tenía chuchaqui.

A la piscina entonces, los dos niños y yo nos lanzamos y disfrutamos por horas de varios juegos. Estaba enérgico y utilicé toda esa energía en ellos, cargándolos y empujándolos en sus boyas. Más de una vez ambos se lanzaron al agua sin control y hubo que hacer una que otra maroma para atraparlos. Al final de todo quedé agotado. Me fui a cambiar y nos fuimos.

Paramos en la heladería y para ser consecuente con la onda saludable compré helado bajo en azúcar. Por ahí mismo estaba la tienda de dvds y aunque me propuse escoger algo bueno esta vez, Daniela y sus 20 películas a las que ya les vio el tráiler y quiere ver, me ganaron este round y tuve que conformarme con sus decisiones. Aunque secretamente decidí que no vería aquellos chickflicks que tanto le gustan ver.

Luego al supermercado a completar la compra que nunca hicimos en el mercado. Daniel estaba decidido a ir a la sección de juguetes y yo fui designado para la misión. Encontré una silla/escalón de esas que usan para poner las cosas en las perchas de más arriba, y la usé de silla. Recuerdo no ser el único padre en la zona, pero si el único sentado que no perseguía innecesariamente a su hijo de aquí para allá recogiendo todos los juguetes que dejara botado. Yo prefiero recogerlos todos al final.

Daniel también estaba cansado por todo y se quedó dormido en el camino a casa para no despertar sino hasta mañana. Yo llegué a probar warcraft pero me aburrí a los 10 minutos.Por suerte un amigo me comentó que vendría a recoger unas cosas que dejó olvidadas. Al llegar él, nos dedicamos a conversar un buen rato, pero el cansancio pudo más y cuando notó que yo bajaba la cabeza como guardia a las 3:00 am, decidió irse. Yo efectivamente ya no podía más y me fui a dormir a las 10:30 pm.

3 comentarios:

Conciencia dijo...

¿Dónde guardan tanto juguete semanal?

Andrés dijo...

Esta vez no le compramos juguete.

Sex07 dijo...

Te dejo mi comentario de asistencia