lunes, 20 de abril de 2009

Una via

Miércoles 15 de marzo

Misma rutina, levantarse, arreglarse, llevar a Daniel al maternal. Cuando Daniela volvió aún era muy temprano y luego de revisar que no faltaba mucho, decidimos ver el final de Casi Divas que no vimos anoche. No nos llevó más de 20 minutos y luego salí a trabajar.

El trabajo me mantuvo sentado en la computadora por varias horas y el calor y cansancio me empujaron a escaparme a la tienda y buscar alguna bebida apta. Tenía mucha sed así que iba por dos. Primero escogí una pony malta porque me gusta y estaba de ganas. Luego revisé todas hasta que escondida en una esquina encontré una bebida de soya que llamó mi atención.

En la oficina la curiosidad pudo más y empecé con la soya. Me encantó y en menos de media hora ya estaba comprando otra. También me tomé la malta. La tarde fue muy agradable gracias a estas bebidas.

Daniela atravesaba un meltdown con Daniel y me llamó a decirme que se iba al cine a calmar su temperamento. Yo ya estaba por llegar a casa cuando esta llamada llegó y desconcertado llegué a pasar un par de horas con Daniel. Descubrí que ahora es capaz de resentirse. Le estaba haciendo cosquillas mientras fingía morderlo y aparentemente apreté muy fuerte porque de pronto se levantó, se sobó la espalda y me dijo "¡Tú me mordiste! ¡No me muerdas!" empezó a bajarse de la cama mientras vociferaba "¡Tú no me muerdes! !Yo me voy!" y sorprendido observaba como mi hijo se iba del cuarto resentido.

Lo escuché bajar las escaleras y lo seguí, sobornándolo con un chocolate que tenía guardado en la refri. Logré que volviera pero mucho más tarde volvió a resentirse y esta vez no bajó pero me cerró la puerta del cuarto y se sentó afuera, quieto, quietito.

Cuando Daniela llegó me reclamó por no haberle dado de comer a Daniel, yo me defendí comentando que es una tarea que nunca me toca y no estoy pendiente. "Yo puedo jugar con él todo el tiempo que quieras, si quieres" Le dije. No se confunda esto con machismo, lo hubiera hecho si se me habría ocurrido.

Salí a recoger a los chicos, era día de rol. Salí tarde porque Daniela llegó tarde por lo que recorrí la ciudad con velocidad. Al llegar donde David, después de haber esperado un poco, prendí el carro para irnos pero no quiso prender. Batería muerta. Por suerte estaba Camila que no se había ido así que utilizando mis cables especiales, me robé su energía, con su permiso. Estuvimos un rato esperando a que se cargue pero al final no funcionó. Ya habíamos perdido mucho tiempo así que decidimos dejar el problema para mañana, ahora iríamos con Camila hacía nuestro destino.

Recogimos a Arturo y fuimos a mi casa. Ahí perdimos más tiempo encontrando papeles y conversando. Esta vez yo no sería el encargado de la pelea sino un peleador más. Tengo un peleador que solo lleva su espada y usa la magia para obtener protección de los ataques. Mi rol era el de recibir los golpes y así fue. Tenía vida alta pero igual algunos golpes conectaban y mi vida bajaba y bajaba. Para el final de la pelea ya estaba inconsciente, pero de todas formas ganamos, Daniela dio un par de flechazos vengando mi inconsciencia.

Era momento de llevar a David, Arturo se había ido por su cuenta mucho antes. Salimos en el carro de Daniela y al llegar descubrimos que había que mover el carro, el que se quedó sin batería, al otro lado de la calle porque en el que estaba era prohibido parquear de 7 am a 7 pm. Lo empezamos a mover y fue increíblemente pesado y difícil. Para cuando íbamos por la mitad David me hace notar que estaba apuntando hacia el otro lado, yo había olvidado que esta vía que alguna vez fue doble ahora era una sola en dirección, al otro lado. A empujar de nuevo.

Lo dejé bien cerrado y volví a casa dispuesto a lidiar con eso al día siguiente. Era ya casi las 2 y tenía sueño, no perdí más tiempo y me acosté.

1 comentario:

Conciencia dijo...

Patriota no es insulto.