viernes, 10 de abril de 2009

Mago de espada

Jueves 2 de abril

Me levanté a las 7:00 am, gracias a mi alarma, pero decidí irrespetarla y dormir unos minutos más. Al final estuve ya en el baño alrededor de las 7:45. Era el primer día de clases de Daniel y por lo tanto había que levantarlo, el no estaba de acuerdo con esto último y nos lo hizo saber con gritos y quejas que incluyeron patadas al aire y objetos lanzados. Daniela tenía la intención de que la acompañe ya que aún había que pagar el uniforme y el primer mes del maternal y era mejor si yo estaba ahí para recibir el golpe económico en lugar de ser informado por teléfono. El problema es que yo había planeado ir temprano al trabajo por lo que le dije que iría pero en mi propio carro para luego irme de largo, al final ella decidió irse sola con un Daniel que no quería ir para nada e insistía en querer quedarse en cama, durmiendo o jugando. Intenté darle ánimos y le prometí traerle algo del trabajo si se portaba bien.

Me quedé solo y me puse a bajar podcasts para el camino. Mi padre llamó, que pasaría por la casa a que firme unos papeles. No tardó mucho en llegar y sin bajarse del carro me indicó, cual abogado, que firme en las cruces. Al rato se fue y yo también salí no mucho después. El viaje a la oficina fue sin contratiempos y al llegar allá, me recibieron mis acumulados problemas. La gente que quedó encargada de todo fue un fiasco y el administrador no estaba contento con el desempeño de mi departamento, es como si al yo irme ellos se quedaron congelados, con el cerebro apagado.

Al principio los problemas se demoraron en manifestarse así que creyendo ingenuamente que no había mucho que hacer, me puse a navegar por diferentes páginas que suelo visitar para encontrar cosas que no tenían sentido. Me tomó unos minutos darme cuenta que estaba presenciando el fenómeno gringo del April's fool o el día de los inocentes, que se celebra el 1ero de abril. Como era 2 ya muchos sitios hablaban abiertamente de las bromas pero la verdad no vi nada demasiado ingenioso. Aunque no negaré que me reí bastante con los witchalocks de penny arcade.

Y bueno, el trabajo me alcanzó y pronto estuve micrófono en mano haciendo cambios en locuciones y moviendo tomas y fondos musicales. Considerando que los últimos dos días había desayunado un buffet de hotel, mi pequeño sánduche con taza de café negro no logró el efecto llenador deseado. A eso de las 11 ya me moría de hambre y a las 11:30 el almuerzo fue abierto inceremoniosamente. Escondido detrás del monitor disfrute lleno de culpa de mi comida, preocupado porque alguien me vea y me pida explicaciones. Da algo de vergüenza decir “no me aguanté el hambre”.

Terminé el trabajo temprano y planeaba salir a mi casa igual pero el administrador me dijo que debía esperar unos papeles y me hizo esperar por mucho tiempo. Aproveché para escribir y publicar el post del viernes 27 que era uno de los más atrasados. Cuando salí, muerto de hambre, ya no se consideraba mi salida como temprana. Al llegar a casa Daniel me recibió, exigiendo con claridad e inmediatez aquel regalo que yo había prometido en la mañana. Nunca subestimen la memoria de un niño. Al verme atrapado en mis propias palabras, Daniela me salvó recordándome la existencia de cierto chocolate que fue regalado a nosotros en el hotel. Discretamente se lo di, pero como era chocolate dark, lo escupió y se fue a jugar. Me comí lo que quedó.

Conversando con Daniela y jugando con Daniel pasé parte de la tarde/noche. Luego me senté en la PC a preparar mi nuevo personaje para la aventura de D&D que jugaremos con David cuando la que yo estoy corriendo termine. A esta última le falta solo una sesión para el gran final pero hasta la vez logramos ponernos de acuerdo. Estuve indeciso entre un fighter y un swordmage, decidiendo que al hacer ambos personajes podría decidir mejor. Como el primero ya estaba hecho me pasé un buen rato leyendo y decidiendo poderes para el swordmage. Se hicieron las 9 súper rápido y Daniela me pidió que comprara unas pastillas en la farmacia. Salí tranquilo y aproveché para poner gasolina al carro. Para cuando volví Daniel ya se había dormido y la noche estaba temprana y entera. Decidí utilizar aquel tiempo para algo, pero no recuerdo para que. Probablemente algo en Internet hasta que me diera sueño. Conociendome.

2 comentarios:

Conciencia dijo...

Caray, en mis tiempos, en vez del chantaje, VETA si es que se me ocurria "pensar" en hacer una escena o una pataleta por no ir a la escuela.

Asi que, como ahora produzco mas de lo que consumo, y tampoco, por el momento no tengo instintos maternales y soy una comoda, le podria decir a mis padres que si funciona.

Conciencia dijo...

*comoda (en ese tema). jejeje