jueves, 2 de abril de 2009

El Gran Día

Debo advertirles que este posiblemente sea el post más largo que vayan a leer aquí. Resulta que de todo lo sucedido en este día existió mucha documentación audiovisual que utilizaré. Además fueron tan variados e importantes los eventos que son pocas las cosas que me puedo saltar. Podría dividirlo en dos partes pero creo que pierde un poco la esencia de "un post por día" que quiero mantener. Así que alerta que a continuación empieza el recuento del ajetreado y maravilloso día que fue el

Sábado 28 de marzo

El día de mi matrimonio había llegado, y no había como mandarlo de vuelta. A las 7 de la mañana me desperté lleno de nervios y aunque había dormido poco y sentía algo de sueño, los nervios ya mencionados no me dejaron volver a dormir. Pasé gran parte de la mañana en un estado de caos irregular en mi. Trataba de hacer mi maleta y no olvidar nada importante pero no lograba terminar ninguna de las cosas que empezaba. Yo que por lo general hago la maleta como si existieran instrucciones paso a paso esta vez empezaba con las camisetas y las deja a medio camino para no olvidar el cepillo de dientes el cual no llegaba a guardar porque me sentaba en la PC a grabar música para el camino.

Revisaba mi lista mental y aunque mi inusual desorganización no ayudaba, logré empacar todo lo necesario. Debía llevar la filmadora, la cámara de fotos y una falda, las 3 cosas que Daniela olvidó llevar. También debía quemar el CD con la canción que bailaríamos la cual me tocó escoger y fue One Day at a Time de John Lennon, para los que sepan, pusimos la versión de la antología, la que canta con voz de hombre y no la original en la que usa su voz aguda, esa versión no me gusta para nada. Igual aquí va un pedazo de la letra.

You are my weakness, you are my strength
Nothing I have in the world makes better sense
Cause I'm the fish and you're the sea
When we're together or when we're apart
There's never a space in between the beat of our hearts
Cause I'm the apple and you're the tree

One day at a time is all we do
One day at a time is good for you

You are my woman, I am your man
Nothing else matters at all, now I understand
That I'm the door and you're the key
And every morning I wake in your smile
Feeling your breath on my face and the love in your eyes
Cause you're the honey and I'm the bee


¿Qué romántico no? Y tú que querías bailar la ciguapa con tu futura esposa lo pensarás dos veces luego de leer esto. Entre otras cosas que debía llevar estaban todos mis artículos de limpieza, que como todos sabemos para un hombre no son muchos, pero si unos cuantos. Además de eso, como ya sabía a dónde íbamos de luna de miel, detalles que les contaré en el momento para no alargar esta historia, debía llevar diferentes cosas para entretenernos allá, libros y juegos. Escogí scrabble, UNO y un libro de fotos de Lennon que no había tenido oportunidad de leer. Ya me faltaba poco, solo algo de mi ropa y pegarme una afeitada. En ese momento llegaron mis buenos amigos Azael y Wendy, quienes viajarían conmigo hacia la península. Al llegar ellos buscaban la manera de ayudarme y yo que ya imaginaba un problema arrastrado desde el día anterior, pedí amablemente ayuda para arreglar la llanta. Azael quiso cambiarla primero, pero le mencioné que estaría viajando y que necesitaba la llanta parchada y que de paso había una vulcanizadora súper cerca, más indirecto no pude ser y el captó el mensaje y con velocidad se ofreció, no solo a parchar la llanta sino de paso a ponerle gasolina al carro, eso es un buen amigo.

Ellos se fueron en el carro, el que por cierto le pedí a la empleada que lave luego de hacer el video que vieron en el post anterior a este. No podía andar por ahí con tremendas manchas. Me quedé en casa revisando que todo esté en la maleta y pegando la afeitada final. Más de una vez me llamó Azael a comentarme si quería algo de la gasolinera o cuanta gasolina había que ponerle. La última llamada fue la peor, me contaba algo que yo ya temía que pasara, la llave se había partido en dos.

No era culpa de él, resulta que meses atrás fui víctima de uno de los robos más inusuales de mi vida. Como el aura de extrañeza me persigue hasta en los aspectos malos, era de esperar que cuando algún ladronzuelo abrió mi carro, no fue la radio lo más atractivo para él. Ni siquiera revisó la guantera o se llevó la gata o la llave de cruz. Fue el switch del encendido lo que decidió llevarse para mi perplejidad. Para los que no lo sepan, esta es la parte donde metes la llave para prender el carro. Aún me pregunto cómo lo sacó, estando este bien en el fondo. Como no está esa pieza, ese día en base a puro deseo mental descubrí que el carro aún se podía prender si sostenías la llave de una forma muy específica. Cuando Azael se subió al carro estuve a punto de explicarle la maña, pero como estábamos cortos de tiempo le dije que simplemente no saque la llave del switch. Fue después de irse que a él se le ocurrió ir por gasolina y a mí se me olvidó que la llave tendría que ser removida para abrir la tapa de la gasolina.

Primero pensé en ir en el carro de Daniela hacía allá, pero como ella usa un solo llavero para todo, las llaves de Salinas, necesarias para ella allá, estaban junto con las del carro, y el carro aquí parqueado, como burlándose. Habría que caminar.

Tenía la llave original del carro, la cual estaba súper sensible, cerca de romperse porque fue la primera que usé para descubrir como abrir el switch el día que me robaron y por lo tanto fue la llave que más aguantó los cientos de intentos que hice hasta que descubrí la maña. Con esa única llave partí hasta la gasolinera, refunfuñando mientras cruzaba calles y esquivaba carros. Al llegar allá, la algarabía pre-playa contrastaba con mi humor, pero al ver a mis amigos tan relajados y al tener yo una posible solución en mis manos, mejoré mi humor. "chicos, esta es la única llave y está a punto de romperse, crucen los dedos" les dije, mientras me sentaba en el asiento del conductor e introducía la llave con mucho cuidado. Veamos.

Foto tomada por Wendy en el momento en que llegué, el Dios de las anecdotas no podía dejar de darme su regalo en este día. Azael participa jovialmente de la foto.


¡Éxito! Decidí que el carro no se apagaría más para no someter, ni a mí ni a la llave, a más estrés innecesario. Fuimos a casa y empacamos lo que quedaba. Tuve una pelea personal con una caja de seguridad donde guardaba un importante amuleto para mí. Había perdido la llave y la busqué toda la mañana, sin éxito. Ya todos me esperaban en el carro así que resignado me alejaba hasta que vi, como si hubiera sido el destino, un gran y nuevo destornillador azul que brillaba con la luz del sol, ¿qué hacía fuera de mi caja de herramientas? nunca lo sabré, pero fue la herramienta perfecta para violentar la cerradura y obtener mi amuleto. Con este en el bolsillo derecho y con una novia preocupada al teléfono, partimos hacia Salinas alrededor de las 12 del medio día.

Al llegar mis amigos se quedaron en su casa y yo me fui a la mía. Decidí para mi tranquilidad que me quedaría en el mismo lugar que Daniela, ya que estar sin ella me pondría aún más nervioso. Cuando llegué, no tenía mucho que hacer, mi ropa estaba lista y de todo lo demás se encargaban otros así que mientras Daniela se fue a arreglar su cabello yo tomé una pequeña siesta para recuperar fuerzas. Alarma puesta para las 4:00 pm.

Me tomé 15 minutos para despertar bien, no soy bueno para las siestas, siempre me es difícil recuperarme y nunca logro dormir profundo por toda la actividad a mi alrededor. Sabiendo que Daniela planeaba la súper sesión de fotos a las 5:00, empecé a arreglarme con cuidado. Arreglarme consiste en lavarme la cara, mojarme el pelo, peinarme, lavarme los dientes y perfumarme. Nada de maquillaje ni depilación ni cremas ni extraños aditamentos metálicos para el cabello, que maravilla ser hombre. Daniela se atrasó y recién a las 5:00 volvió del taller, digo del gabinete. Fue la primera, de muchas veces que la miré a los ojos, sorprendido por su hermosura y su sonrisa, nada mejor para asegurarme que hacía lo correcto. El velo también ayudó al efecto de impresión. Nos vestimos y salimos de casa juntos, como muñecos de torta.

Incomodo tan solo pensar, que andaría vestido así por las calles de Salinas, lugar más conocido por su libertad para vestirse con casi nada y andar por ahí, mojado y descalzo, con la excusa de venir de la playa. Las miradas de la gente, tan solo del edificio al carro, trajeron a mi mente aquellos miedos que por suerte no se me ocurrieron antes u otra sería la historia. Aguanté como macho y salimos hacia la iglesia para llegar... primeros. Nadie más acompañaba al sagrado edificio y estuve tentado de convencer a Daniela de casarnos ya, antes de que llegue la gente, pero no le destruiría su momento. Al rato llegaron nuestros amigos en otro carro, Azael y Wendy hicieron trasbordo y juntos todos partimos a la sesión de fotos, alrededor de las 5:30 pm, con solo 30 minutos para trabajar. Cuando llegamos, empezaron las miradas extrañas y los comentarios a gritos. A unos metros, un grupo de infelices, no hay otra palabra más clara, me recomendaban que no siga adelante con el plan este del matrimonio tomando como ejemplo su propia infelicidad conyugal. Señoritas en bikini que distraían los ojos del padrino y de mi persona, nos deseaban felicidades y suerte y todo eso que uno necesita antes de casarse. Nuestra querida fotógrafa tomó voz de mando y empezó a ubicarnos y reubicarnos para lograr un muy buen trabajo, elogiado por más de uno en el facebook, que es como la galería de arte de nuestra generación.

Y esto no es nada, pero por ver las otras cobramos


Llegando con valentía a soportar miradas extrañas


Nos quedaban ya diez minutos así que con velocidad volvimos a la iglesia, para ser recibidos por algo de desorden y por supuesto caballos. Una especie de rodeo se daba a cabo y un grupo de gente a caballo se acercaba. Al ver nuestro caso, empezaron a gritar distintas felicitaciones y sandeces. ¡Viva la novia! se gritó sin reparo y uno de los últimos me ofreció un trago de puro, el cual estuve a punto de aceptar pero, preocupado por la moralidad del padre y la posibilidad de ser expulsado de la boda por venir con aliento a trago a casarme, decidí que no lo haría. "Empezaste mal papá, ahí empezaste mal" me dijo el vaquero.


¿Cómo llama un vaquero a su hija? le grita ¡Hiiiiiijaaaaaa!

Eso dio algo de tiempo, ya había unas cuantas personas, pero ciertos elementos de la corte, sobre todo aquellos que usan vestidos del mismo color, no llegaban aún y la novia amenazaba con entrar sin ellas, demostrando que nada evitaría que esta boda suceda.

Y sucedió, empezó la misa, con algunos de nosotros, entre familiares y amigos, sorprendidos en la puerta de la iglesia sin saber qué hacer. Yo en pánico total porque ya le había comentado a Daniela que me hubiera gustado algún tipo de instrucción previa o ensayo, pero ella me decía que todo sería intuitivo o indicado en el momento. Mentira.

¿Camino? ¿No camino? todos saben que la novia entra con la música ¿pero y el novio? Torpemente y mientras el cura, que ya había empezado la misa como si fuera cualquier otra, decía ciertas cosas que no recuerdo, entré del brazo de mi madre bajo un ritmo que llevaba en la cabeza, porque el organista era un señor de la tercera, sino cuarta edad, que ya se había quedado dormido. Parado al frente, abandonado por mi madre, me agarré del aire para que me de fuerza y esperé a que la radiante novia llegara con toda la fuerza tranquilizadora que solo ella me puede dar y que la hace la mujer correcta. Después de la música fuera de ritmo, Daniela llegó y juntos en el altar, todo fue mejor. Nuestro cura, que parecía Robert Downey Jr en Tropic Thunder, dio una alargada y cantinflesca, pero no menos agradable misa, en la que se elogió a la familia de Heinz Moeller y se pidió por el alma de León Febres-Cordero, para la sorpresa de todos nuestros invitados. Este hecho luego fue comentado más de una vez y de seguro alguno por ahí se llevó la impresión de que seré candidato social-cristiano a la asamblea o a quien sabe que. Algo importante que cabe mencionar es la confusión que hubo al inicio, en la que el cura indicó que serían Francisco y Lorena la joven pareja dispuesta a casarse, al parecer un error de comunicación lo llevó a decir el nombre de mis padres, los cuales, por motivo de esto, pasaron una velada mucho más romántica y divertida con su falso re-matrimonio.

No soy muy bueno para las misas, nunca aprendí correctamente lo que se debe hacer y por lo general, repito lo que alcanzo a entender de las canciones o muevo los labios aparentando saber lo que canto. Igual con otros movimientos de mano que con los años aprendí a realizar con la derecha para evitar miradas de odio que solo un católico te puede dar, todo esto solo por ser zurdo. "Imítame" me dijo Daniela y eso hice, aunque a destiempo y mirando hacia la izquierda, logré saltar todos los obstáculos religiosos que me fueron puestos y hasta comulgué como nunca había comulgado en mi vida, con una sonrisa. El cura nos hizo cruzar de brazos para la hostia y el vino y casi tiramos todo al piso, pero me divertí más cuando nos tocó leer en voz alta lo que llamaré votos por falta de un mejor nombre. Con delicadeza y una cadencia que por falta de comentarios de los demás diré que fue imperceptible, traté de narrar más que leer esos votos, a ver si de la impresión la novia lloraba o alguien por el público pegaba un grito de emoción y alabanza hacia mi gran capacidad, no olvidemos que locuto comerciales, ¿qué tan difícil puede ser esto?

En algún momento, probablemente cerca del final, nos declaran marido y mujer y es ahí cuando decido huir. Mentira, le di un gran beso, uno más de tantos por venir y el resto de la boda ya fue increíblemente fácil, excepto las partes de arrodillarse porque las piernas no me entraban en el área de arrodillamiento. Estaba con la farra, la comida y la luna de miel en la cabeza y quería pronto irme a celebrar, pero en cuanto el cura dijo que podíamos ir en paz y nos dio una bendición extra especial y concentrada por acá en corto solo nosotros y Dios (que nos guiño el ojo demostrando su favoritismo), nuestros familiares y amigos nos asaltaron con flashes que me hicieron sentir como alguien a quien le toman muchas fotos.


Con la prima, con el tío, con el papá, con la niña. Después de sus buenos 20 minutos y ya porque cerraban la iglesia, salimos medio desorientados y una vez más primeros, lo que significaba que nos echamos arroz solitos. El resto estaba muy ocupado conversando dentro de la iglesia. Nos subimos al carro al mando de nuestros buenos amigos y una vez más partimos, esta vez hacia la fiesta, no sin antes ser el centro de la atención una vez más. Aquí algo de eso:


El "behind the scenes" Acceso directo VIP Súper ultra

Al llegar la gente andaba como loca con sus campanitas, previamente repartidas. Me enteraba de una nada desagradable costumbre que implicaba un beso de los novios cada vez que alguien tocaba una de esas campanas. Al principio fue divertido pero luego me aseguré que la mayoría quedaran fuera de vista. Empezó la fiesta y como buena fiesta que fue, es poco lo que recuerdo, o más bien, es el orden con lo que no logro dar así que a continuación los eventos más importantes de la fiesta en total desorden:

- La decoración, interesante y excepcional, yo como macho que se respete no participé en lo más mínimo en el asunto y llegué como otro invitado a maravillarme de las peceras azules con los peces posiblemente en locura del azul tan brillante que inundaba su hogar.

- El brindis más corto del mundo, con una duración de 22 segundos revisado en el video. El bien intencionado best-man seguro no sabía que esperábamos algo de dos páginas como mínimo, pero igual se sintió el cariño que es lo más importante.

- Mi constante entrada y salida al estado de ebriedad, para el cual no necesite visa. Whisky me fue suministrado más de una vez y como estaba acalorado de tanto baile, me los bebía como agua. Puedo asegurar que estuve bien borracho unas 3 veces, pero otro de mis súper poderes es salir muy rápido de una borrachera con tan solo dejar de tomar. Dicen que hay por ahí fotos de mi echado para atrás en una silla, hablándole a nadie.

- La canción sorpresa que ejecutó la novia y sus amigas. La voz de Daniela, que siempre le he dicho que es muy buena, sorprendió a más de uno y su decisión al seguir cantando, aun después de que se daño la pista, me sorprendió y me hizo dar cuenta de su valentía. Sin lugar a dudas la mejor sorpresa que he recibido.

- El baile con la voz de John, seguido por Eight days a week, a ver si sacudíamos un poco a la gente. No podían faltar los Beatles en mi boda.

- La foto de Arturo con el parche en el ojo, que causa sensación en el facebook mientras escribo esto.

- Unos muchachos amigos de mi hermana de 16 años se aparecieron y rumores de que los Jonas Brothers aparecerían a cantarnos empezaron a correr por toda la fiesta. Eso de las modas y la falta de originalidad ya se me estaba olvidando pero estos muchachos clones me lo recordaron.

- En un momento de la noche, otros pelados en camiseta y dizque buscando a Daniela Vera trataron de colarse, al confirmar que no eran amigos de mi hermana le di el gusto a Azael de barajarlos, el cual luego me agradeció la encomienda de la tarea. Echar a alguien es un refinado placer que no puedes tener todo el tiempo.

- En otro momento decidimos que comeríamos, pero pobrecitos los novios que casi no probamos nada por falta de a) platos y b) comida. Algo rescatamos por ahí y di un par de bocados, pero así de comer bastante pues no se pudo.

- Cortar la torta fue placentero porque esta la hicimos de chocolate y no de esa masa horrorosa que le llaman torta de novia, que asco. Aún disfruto de las sobras de mi torta.

- Danielín anduvo corriendo por todos lados gran parte de la noche, jugando con sus primos. Mi padre en algún momento de la noche se puso sentimental, el whisky ayudó, y luego me hizo saber lo mucho que me quería y lo orgulloso que estaba de mi. Siendo de aquellos hijos que vive buscando la aprobación de su padre, fue todo muy emotivo para mí y sin necesidad de beber estuve llorando en poco tiempo, definitivamente el mejor momento familiar de toda mi vida.

- Conversé con muchos de mis amigos sobre muchos temas, desde la explotación radial hasta las viejas glorias publicitarias. Fue muy agradable tener a diversos amigos todos juntos y felices prestándonos atención.

- La señora de los adornos y otras cosas nos falló más de una vez, pero la falla más cómica fue la falta del baúl para poner el sobre con el "regalo" para los novios. Fue muy gracioso observar una caja de zapato con un hueco haciendo las de baúl, lo mejor fue ver cómo le pusieron un moño grande encima, como si lograra esto disimular la naturaleza de la caja.

- Mi momento de gloria llegó cuando un jeep amarillo estaba a punto de ser movido por la grúa y yo, con la emoción y solemnidad que un momento como este requería, afiné mi voz y con claridad dije frente al micrófono "El dueño de un jeep amarillo con rayas rojas y azules, por favor muévalo, se lo va a llevar la grúa, ¡reeeeeeepito!" y repetí 2 veces más. Un sueño de la infancia hecho realidad.

Y bueno, para el final ya cansados nos retiramos a casa, manejando yo y llevando a mis suegros, dejé el carro en el garaje y subimos a pasar nuestra primera noche de casados, con nuestro hijo en medio, moviéndose, pateando y quejándose. Así es la vida matrimonial.

2 comentarios:

Conciencia dijo...

Concha y luego me hizo quedar mal con tu suegro que yo le dije que acorte el discurso, cuando la historia real es que pedi que cambie 2 palabras.
Y la plena que fue chepo sacar a los colados, yo no intervine, pero fue placentero, jaja
No queda mas que decir, quE buena fiesta carajo, den el secreto del Exito. Felicidades a los recien casados!!!

Daniela dijo...

Sin duda alguna uno de los mejores dias de mi vida, no cualquier dia no tiene la oportunidad de expresarle tanto amor a la persona más importante de tu vida, que todos tus amigos esten felices por ti, te den regalos y bailen contigo durante las casi ocho horas que duró todo el asunto. Inolvidable.