viernes, 17 de abril de 2009

Chatarra visual

Lunes 13 de abril


Era día de volver al ruedo, tanto en el trabajo como en el estudio. Daniel no estaba en su 100% por lo que decidimos que se quede en casa. Yo en cambio tenía mucho que hacer así que no perdí mucho tiempo. Antes de irme un olor a ahumado inundó la casa y al rato descubrí que un descuido de Daniela casi quema mi almuerzo de ese día. Resulta que la empleada nunca había llegado y le tocó a mi querida esposa la parte del lunch.

Salí a hacer trámites y papeleo y para luego finalmente ir a la oficina. Parte de todo esto era pasar retirando un disco duro para una de las computadoras en mi departamento. Hice las gestiones telefónicas para asegurar la venta y fui directo al lugar en el centro a recoger el disco. Tuve suerte en encontrar un parqueo libre y no demoré mucho en salir con mi Terabyte bajo el brazo.

Al llegar a la oficina me recordaron cierto material que debí pasar recogiendo y no hice. Me disculpé y prometí hacerlo al día siguiente. Luego instalé el disco pero era necesario un formateo para que funcione. Empecé el proceso pero demoraría algunas horas al menos. A esperar. Decidí avanzar con otras cosas, revisar proyectos, actualizar unos documentos y editar otros videos. Un día productivo que me dejó de buen humor.

Salí para casa y en el camino Daniela me comentó por teléfono la idea de ir al cine. ¿Qué hay? le pregunté. Dragonball Evolution.

Hmmm

Tengo un problema con esa película. No la quiero ir a ver porque no quiero apoyar a aquellos que la hicieron. Irla a ver, pagar por la entrada, es solo darle un número más a aquella persona que se le ocurrió este horrible proyecto de película. Cuando llegué a casa esa tarde le dije a Daniela que busque reseñas y las que vimos, tanto en texto como en video, eran todas negativas. Daniela trató de convencerme diciendo que aunque sea la disfrute como algo independiente, que me olvide que es de Dragon ball, pero como puedo olvidarme, si cuando vi el trailer reaccioné como hitler.




No me sentía a gusto, pero las horas no jugaban bien. No había muchas más opciones y ella optaba por eso. Al final cedí, pero lloraba por dentro. Salimos, pero en pocos minutos nos dimos cuenta que llegaríamos tarde a la película. Al final fuimos a otro cine decididos a ver que nos deparaba la suerte. La suerte puede ser cruel. En 10 minutos, la película más cercana a nuestro horario era La montaña embrujada de Disney.

Al menos no era Dragon ball.

Decidí que debo volver al maac cine. No importa que el lugar me haga recordar gente que no me agrada y que me da hasta la posibilidad de encontrarme con dichas personas, creo que ver a esas personas será mejor que verme parado frente a un cine escogiendo entre dos películas horribles del hollywood, hasta donde he llegado. Solía ir al maac cine todo el tiempo, ahora me doy cuenta que como dejé de ir, mi conocimiento en cine independiente ha bajado increíblemente. Me he vuelto chico hollywood sin notarlo y aunque los gringos hagan cosas buenas de vez en cuando, es el hecho de que ya no busco más opciones que las que ellos me dan, lo que me molesta.

De la montaña embrujada nos salimos a los 45 minutos. Mala pero mala esta película, más predecible y es el pasado. Todo esto me dejó reflexionando y ahora estoy decidido a cambiar o más bien retomar mis viejos hábitos cinéfilos, no de hollywood a independiente, ni de supercines a maac cine, sino de películas mediocres a películas verdaderamente buenas. Dejaré que las reseñas, de otros usuarios y no de críticos, me indiquen el norte en cuestiones de cine. Me propuse cuidar mi dieta visual y dejar la chatarra para otros.

Fuimos a casa a ver a Daniel que se había dormido antes de que yo llegara. Según la empleada que al final llegó, el niño se levantó llorando inconsolable y esto fue parte de la razón por la que nos salimos de la película. Pasamos una noche tranquila y una vez más se acostaron temprano y yo me quedé viendo Katg en vivo. Luego me fui a dormir.

3 comentarios:

Daniela dijo...

¡Qué risa ese video!

Conciencia dijo...

Uy no, en lo personal no soy de ir al cine a ver "lo que haya" y peor películas para niños, si soy capaz de regresarme sin ver nada, me hace sentir mejor.

Andrés dijo...

Yo no era pero me hicieron. Ahora me deshago a mi mismo y más todavía ahora que Daniela a descubierto que puede ir sola al cine a ver sus, con mucho respeto lo digo, sandeces.