sábado, 21 de marzo de 2009

El color cenizo

Viernes 20 de marzo

Me levanté temprano, tenía varias cosas que hacer. Retirar los audífonos que habían comprado ayer fue una de ellas. Los ítems me esperaban en un centro comercial de la ciudad. Tuve problemas para encontrar el lugar exacto por lo que di varias vueltas y descubrí locales que no sabía que existían. Al final lo encontré y fui atendido con rapidez y eficiencia aunque algo de confusión. Luego de eso me dio hambre y decidí comprar un muffin con chispas de chocolate que me hablaba, no sé porque las cosas inanimadas me hablan pero lo hacen, y me decía que lo compre, que sería un gran compañero en el camino. Resultó ser un mal compañero, pero un gran bocadillo. Confesaré que no fue lo único que pedí pero lo pedí todo para llevar para dar la impresión de que lo llevaría a alguien más. Luego de eso, para el trabajo.

Una vez allá, como ya es costumbre surgieron problemas y los tuve que solucionar. Me reuní con el shaman, que cada vez me cae mejor. Discutimos asuntos de grabación para el día sábado. Luego tuve quejas de mi departamento y su incapacidad de pasar comerciales al aire, lo cual refuté con la incapacidad del departamento comercial de darme una lista bien revisada de lo que debe salir al aire. Empate.

Hice al fin lo que tenía pendiente desde hace días y me fui como al as 5:30, casi escapándome en silencio. Cuando llegué a casa no había nadie y pensé que al fin tendría un descanso pero a los 3 minutos llegó Daniela con el niño, su prima y otra amiga. Había olvidado que prometí cuidar al niño esa noche mientras ella salía, al menos hasta que se duerma. Me quedé de mal humor por todo esto ya que estaba cansado y sin tiempo para mí y ahora con la tarea de cuidar al pequeño demonio de Tasmania y les aseguro que se mueve igual. Me quedé molesto injustificadamente con Daniela, aduciendo en ese momento que su escote era muy revelador, pero en realidad era pura envidia por salir a divertirme. Con el tiempo se me pasó y medio me disculpé por mensajes de texto. Estuvimos jugando un buen rato hasta que, luego de un ataque de histeria por la falta de su mamá, logré que se duerma. Se quedaría con la niñera y yo cumpliría mi cita de esa noche, una noche de juegos de video, específicamente guitar hero, en casa de Azael y Wendy. Me tardé en desarmar todo y empaquetar la consola pero al fin estuve listo y partí a ejecutar mi venganza contra la rutina.

Al llegar los 3 decidimos que estábamos hambrientos e inmediatamente salimos hacia el gordo y el negro, un lugar de sanduches y otros alimentos fritos a la venta en la Víctor Emilio Estrada en urdesa. Yo pedí un taco con salami, carne y queso y creo que algo más. Después de meses de dieta, ensaladas y carnes al horno sin mucho condimento, esta experiencia fue maravillosa. Mientras comía Daniela, que había prometido alcanzarme, esperaba fuera de la casa de Azael. Fuimos para allá en el momento y terminamos de comer mientras Daniela comentaba lo que había comido y mi envidia volvía para quedarse.

Los hombres empezamos a jugar mientras las mujeres se pusieron en cosas de matrimonio y telas y velos y todo eso inentendible para mí. Con el pasar de la noche nos reintegramos y luego llegaron los vecinos de los anfitriones y empezamos con los juegos de mesa. Probamos con tabú una vez más, esta vez con mucho mejor éxito pero de todas formas, el equipo masculino volvió a perder. No se puede ganar cuando ellas descubren pistas como "Se visten de rojo" "¡Bomberos!" o "El color de mi cabello" "¡Cenizo!". Es imposible, igual quedamos a dos casillas nada más.
Me dolía la cabeza y ya eran las 2:30 am ya era momento de volver a casa, lo cual hicimos sin mayores eventualidades y con algo de silencio debido al cansancio.

Vagamente recuerdo haberme acostado a dormir.

2 comentarios:

Conciencia dijo...

"y todo eso inentendible para mí"
se hacen los desentendidos pero bien que están con la oreja parada, jajaja pero que risa, sigue escribiendo xq este blog está cague de risa.

Andrés dijo...

¡Con la oreja para escuchando las canciones de guitar hero! Creeme, si estuviera interesado en asuntos de velos, probablemente me lo estaría probando o algo.