viernes, 20 de marzo de 2009

Chiripio colorado

Esta vez seré breve, espías están buscándome para eliminarme. No matarme, eliminarme. Es mucho peor.

Miércoles 18 de marzo

Me fui temprano, no tenía ganas de irme porque Daniel quería que me quede y eso es suficiente para mí. Cuando estaba ya en el carro por acelerar él salió corriendo de casa y se subió a mi carro, convencido de que su mamá vendría con nosotros y nos iríamos juntos. No me facilitó las cosas y son estos momentos en que odio la sociedad en que vivimos que me obliga a alejarme de mi familia todos los días por muchas horas, algo está mal en este sistema.

En el trabajo las cosas no salieron bien tampoco. Tuve una reunión con un shaman naturista homeópata y otras cosas que se pueden estudiar de una. Estaba interesado en hacer un programa, pero a diferencia de los otros lunáticos que se acercan día a día con la increíble idea que revolucionará la televisión y les dará fama pero sin hacer el menor esfuerzo, este señor tenía dinero y estaba dispuesto a dármelo. Así que hablamos.

Al final el tipo es bastante agradable y aunque siempre dudo de esta gente porque me parece que son timadores, el señor parece que no trata de engañar a nadie y enseña relajación y da masajes a diferencia de los demás que te venden la sangre del chiripio colorado que cura prostata, tobillo y ceja si puedes brincar y pagar 10 dólares. Pero esto no fue lo malo, al avanzar el día las cosas empezaron a fallar, específicamente las computadoras, otra vez. El antivirus se bloqueaba y la máquina se ponía lenta y se reiniciaba. Luego supe que era un virus llamado KillAV que bloquea antivirus para que los otros puedan infectar libremente, pero en ese momento entré en pánico y una pre-depresión leve que se manifestaría al día siguiente.

La mayor frustración era notar que necesitaría ayuda y nadie estaba capacitado para brindármela. Era necesario para mí tener un asistente y me molestaba saber que no podría tener uno en el futuro cercano. Hice lo que pude en ese momento con las máquinas pero me fui frustrado, molesto pero sobre todo tarde a mi casa.

¡Era día de rol! Pero para mi suerte empezó a llover salvajemente y mis amigos no tendrían transporte, si quería jugar tendría que irlos a ver. Primero fui a mi casa y descansé por unos minutos hasta que se hicieron las 8:00 pm. Salí pensando que la lluvia ya se habría calmado pero fue todo lo contrario. Estaba muy estresado y no permitiría que los problemas arruinen la sesión, manejé con seguridad en medio de lo que parecía ser un gran bloque de agua, por la fuerza con la que la lluvia caía. Áreas inundadas no me detuvieron y seguí hasta recoger a todos.

Ya en casa nos instalamos en el cuarto del rol y creo que jugamos hasta casi la una. Fue una sesión sin batallas pero no menos interesante. Los aventureros habían capturado al líder del grupo que sistemáticamente había robado cientos de caravanas por toda el área durante meses con la ayuda de otras tribus y grupos de diferentes razas. Claro, se llevaron parte de este tesoro, los aventureros tienen cuentas que pagar también. Llevaron al prisionero a la ciudad de Hammerfast para resguardarlo hasta poder llevarlo a su ciudad de origen, donde sería verdaderamente juzgado. Se establecieron en la ciudad y se organizó un festín a nombre de ellos, una excusa más de los enanos para emborracharse. Otras cosas pasaron pero este no es el blog correcto para narrar todo con detalle. Basta decir con que nos divertimos y desarrollamos la historia mucho más, dejando solo unos cuantos misterios y lo que parece ser la pelea final, con un poderoso dragón verde.



Feliz de no estar en sus zapatos, los fui a dejar todos. Al volver a casa no pude dormir inmediatamente y me quedé escuchando Keith and the Girl un rato más, un podcast que sigo, hasta que me dio sueño.

1 comentario:

|_Bonny_| dijo...

Wow, hace tiempo no escucho KATG.