domingo, 22 de febrero de 2009

No somos héroes

Me desperté temprano porque el destino es cruel (no tanto como a otros pero igual) y los días que uno puede dormir de más es cuando te despierta temprano, sin nada que hacer pero con mucha energía para hacerlo. Como sabíamos que la empleada/niñera se iba a ir por la tarde decidimos irnos a la matinée con Daniela. Somos de los que van al cine en matinée o de lunes a jueves, o si toca un viernes o sábado y no matinée nos vamos a la 1:00. No nos gustan las aglomeraciones ni los gritos y peor aún los comentarios durante una película. El ocasional grito emocionado en las escenas medio románticas lo dejo pasar, pero cuando algún maestro del ingenio entre el público le responde al actor con una "ya cómetela", prefiero ver el dvd. Como ya hemos visto todas, si todas las películas en cartelera solo nos quedaba ver el estreno del viernes que fue Bedtime Stories, la de Adam Sandler. Divertida pero principalmente para niños, una vez que aceptas ese hecho la puedes disfrutar, ya depende de ti.

Luego llegó el momento de cumplir mi parte de un trato que consiste en cuidar al retoño por unas horas mientras Daniela se va de relajo con sus amigas. A cambio yo tendré la misma oportunidad más adelante. Dirán ustedes que la libertad no se negocia, pero cuando un niño es mitad tuyo y por lo tanto tu responsabilidad por el resto de su/tu vida, tienes que aprender a ser responsable con tus obligaciones y negociar con ellas.

Eso fue por casi toda la tarde, a eso de las 5:00 llegaron mis amigos y decidimos empezar el hobbie estándar para un nerd como yo. Dungeons & Dragons. Si no sabes que es investiga porque hoy tengo pereza de explicarlo, pero es algo increíblemente divertido. Hacer personajes nos llevó un par de horas y para eso ya Daniela llegó y se pudo encargar del pequeño monstruo que puede ser nuestro hijo. Empezamos la batalla, yo manejaba a los monstruos y mis amigos a los héroes. Nos llevó otro par de horas batallar y fue un éxito aunque hubo un muerto. Para cuando los muchachos se fueron ya era de noche y todo indicaba que me vaya a dormir, menos yo.

Estaba aburridísimo y Daniela estaba que se dormía también, al final la mantuve despierta a base de tortura sicológica y televisión. Vimos un programa donde salvan perros y gatos de ser mal cuidados. Nos reímos bastante cuando un par de oficiales, uno de los cuales hablaba justo como Christopher Walken, tuvieron que perseguir a un tipo que consideró escaparse pero no llegó más allá de 5 metros. Luego hablaban de como es trabajo de todos los días, y que no son héroes, y que hay que cuidar al compañero y terminó con un fist pound. Genial.

Luego vimos una película de Cantinflas, Si yo fuera diputado. La peli empieza con Cantinflas hecho el barbero, que recibe su primer cliente al que le hace una afeitada encimada porque se le trepa dizque para alcanzar mejor pero con claras intenciones humorísticas. Lo curioso del asunto es que noté que Cantinflas, hecho el exagerado, cortó la piel del actor y este no pudo aguantar reclamárselo. "¡Si ve, ya me cortó!" a lo que Cantinflas algo responde, pero algo que destila improvisación. Mis sospechas se comprueban cuando el actor que está siendo afeitado se toca el lugar donde fue cortado y pone cara de disgusto y/o dolor, expresión que contrasta con sus anteriores momentos de disgusto y/o dolor. La diferencia es clara, el dolor es difícil de fingir supongo.

Pero no llegamos al final de la película, nos venció el sueño, una vez más.

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