miércoles, 25 de febrero de 2009

La parrilla, la piscina y todo lo que eso implica

El lunes ya Daniel se sentía mejor, así que decidimos retomar nuestros planes de feriado y seguir adelante con la parrillada. ¿Ah no les comenté? Con Daniela ya teníamos todo listo para el feriado, desde el lunes anterior. Yo siempre he sido del equipo espontáneo, pero Daniela no puede vivir si no sabe donde estará mañana y a que hora debe llegar ahí. Por lo tanto ya sabíamos que el domingo era la cangrejada y el lunes, la respuesta de los carnívoros. La mayoría de nuestros amigos estaban de viaje por lo que solo pudimos invitar a Azael y Wendy.  Para este evento decidimos invadir la casa de mis padres, la cual cuenta con muchas más comodidades que la nuestra, incluyendo parrilla y piscina pero sobre todo libertad. 

Libertad porque no había nadie.

Nos fuimos en la mañana a comprar carne y otros animales muertos. Como el niño estaba mejor lo dejamos en casa con alguien de confianza. Decidimos que como él no podía comer carne (no queríamos correr riesgos) tampoco lo llevaríamos a la parrillada, al menos a la parte de la comida. La casa de mis padres no queda muy lejos de la mía, pero si lo suficiente como para movilizarse en carro, esta cercanía nos fue muy útil, sobre todo cuando notamos que las llaves de esa casa se quedaron en la nuestra. Después de la vuelta y respectiva hechada de culpas, llegamos a la casa de mis padres y nos pusimos a preparar todo. Al rato llegaron los invitados y junto a ellos disfrutamos de buena comida. Hamburguesas, carne, pollo, chuletas y chorizos, creo yo que todo quedó muy bueno.

Después de comer las chicas se fueron a recoger al niño y Azael y yo nos fuimos a jugar Xbox 360 de la manera correcta, en pantalla gigante y con el volumen al máximo. Carreras y peleas, los clásicos del multiplayer, nos tuvieron entretenidos al punto que ni notamos que las chicas ya habían vuelto. Por suerte fueron amables y nos dejaron terminar la partida.

Luego de eso, decidimos ver Slumdog Millionaire, para ver si se merecía los 8 oscares. Yo la disfruté, tampoco así "que bruto que buena película" pero me entretuvo. Seguro para un hindú fue algo aburrida, porque para mi lo rescatable es conocer la realidad de la India, cosa que un hindú conoce bien y no necesariamente quiere recordar. Otro dato curioso es que Ecuador e India se parecen, pero no en cosas buenas.

Se hizo de noche, pero eso no detuvo a nadie de lanzarse a la piscina, a Daniela la detuvo el frió. Los otros 3 y el niño nos dedicamos a flotar, jugar y payasear en el agua, en ese orden. Fue un rato agradable, sobre todo para Daniel que fue remolcado en una boya de aquí para allá y que no tuvo que remolcar a nadie. Cuando ya los dedos se arrugaron, salimos y nos cambiamos.

Ahora fue el bar quien nos recibió, y nos pusimos a experimentar con las bebidas de mi padre. Daniela preparó una especie de menta y yo inventé un coctel que es posible que ya exista. Se hace con un poco de granadina, otro poco de ginebra y algo de hielo, todas las medidas son al ojo. Sino existe ya, se llama Andrés y es mio y si lo bebes me tienes que pagar.

Después de eso los chicos se fueron y nosotros nos quedamos acampando en casa de mis padres. Daniela y el niño se fueron a dormir, mientras que yo decidí darle una exprimida más al xbox, disfrutando de la gran diferencia que es poder entender el mapa de Gta4, al estar en el tamaño correcto. Cuando me cansé me fui a dormir, pero esa noche Daniel se pasó quejando, al principio pensamos que era por estar en una cama distinta, pero al día siguiente supimos la verdadera razón.

3 comentarios:

Conciencia dijo...

Caretucamente soy del equipo de los no-espontáneos (as), 2:2, están fregados chicos, jaja.

Conciencia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Andrés dijo...

Miren, un borrón electrónico.

Oh, blogger. Poqué no dejas a la gente eliminar un comentario en paz sin ponerlos en evidencia. Es como esos juicios de las películas cuando el juez dice "¡fuera de orden! Secretario borre del registro esa pregunta porque no tiene relevancia, aunque el acusado haya confesado con ella, Jurado, olviden todo."

Aunque no va así exactamente.